La historia de este sencillo plato es de origen humilde como muchos de nuestros platos de la cocina española.

El pisto tiene su origen en la cocina de los campesinos de la Mancha, por ejemplo el auténtico pisto manchego es una fritada de pimientos verdes, cebollas y tomates. En función de lo que daba la huerta ese año le añadían alguna otra verdura.

Luego nos encontramos la boronia o alboronia que  es una delicia de receta de las que nos ha dejado el legado andalusí. Esta receta se hace mucho en Andalucía, aunque con diferentes formas. La palabra alboronia quiere decir   “guisado” y es una fritada con berenjenas ya que esta, es el fruto más apreciado en la cocina andalusí. A este guisado le añadían calabacín y calabaza, cebolla y un poco de ajo, y en algunos sitios membrillo, para darle un toque de dulzor muy común en la cocina andalusí. La boronia se hacen todas las verduras a la vez y quedan muy desbaratadas y tiernas. A este guisado los árabes cuando lo preparaban para una comida especial para invitados o para una boda, le incorporaban frutos secos picados como nueces o almendras.

Según las zonas de Andalucía se conocen diferentes formas de prepararlo, en algunos pueblos de Cádiz se hace sin tomate, lo que es una simple fritada, pues se han encontrado en recetarios del siglo XIX alguna receta preparada de esta forma.

En Almeria es una receta de gran tradición y la sirven en los bares de tapa, esta ciudad también conserva un gran legado de recetas andalusíes.

En esta ciudad andaluza se hace una fritada de pimiento verde, cebolla y tomate, que quede en su pringue y lo condimentan con un poco de pique. La sirven en cazuelitas de barro y a veces lleva un huevo frito o cuajado, o huevos duros. En algunos bares lo han modernizado y lo sirven sobre una rebanada de pan.

La boronia también es receta de cuaresma porque los cristianos consideran que al no llevar carne de ninguna clase, es ideal para servirlas durante este periodo.

En Granada es muy característica hacerla y es más un tipo de receta andalusi, por el legado que poseen de recetarios ancestrales dejado por los moriscos.

Hoy la receta que os dejo es :

PISTO CON PIMENTÓN DE MATANZA, AL ESTILO DEL CONDADO DE HUELVA

La receta me la ha dado mi amigo Balduino Hernández, el la preparó con verduras frescas de su huerta de Calabazares y es tal cual la hace su cuñada que es de Rociana del Condado.

Para mi es nueva porque yo hacia la receta de pisto de mi madre, o la boronia del Andévalo que tengo la receta en mi ultimo libro de cocina.

Los ingredientes:

Un manojo de cebolleta fresca

2, o 3, Pimientos verdes

2 calabacines

3 berenjenas

1/2 kg. de tomate del terreno

Un poco de pimentón ahumado

Orégano

Aceite de oliva y sal.

LA PREPARACIÓN:

Ponemos una cazuela al fuego con aceite y le echamos la cebolleta picada, el pimiento verde picado, el calabacín y los tomates picados y sin piel, dejamos hacer a fuego lento tapada hasta que que las verduras estén blanditas y algo desbaratadas. Las berenjenas se pican a cuadritos y se fríen a parte en aceite bien caliente, una vez fritas se añade a la mezcla de verduras que tenemos en la cazuela, lo condimentamos con un poco de pimentón y orégano, lo dejamos cocer un poco más para que se mezclen los sabores.

Las berenjenas le da un toque de dulzor muy rico.


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